12/10/17

Yo hice la Transición





     Hace unos días, me enviaron el enlace a este artículo que, en conjunto, suscribo y me parece muy acertado, pero al que tengo que replicar algunas cosas, digamos que por alusiones.

     El autor plantea todo su análisis como un conflicto entre generaciones, entre los mayores, aferrados a lo antiguo, y los jóvenes que piden cambio, pero a mí me parece un poco simplista partir de esa base, pues no me siento representada (esa frase tan “podemita”) en la valoración que, según él, hacemos los mayores de la Transición

     Yo “hice” la Transición. La soñé, luché por ella y la viví. Sufriéndola por lo despacio que iba, pero eso ya es otra historia. La hice, y puedo decir y digo que se hizo lo que se pudo, que, dadas las circunstancias, no se podía hacer de otra forma. Y que dio lugar a una Constitución que, a juicio de constitucionalistas de todo el mundo civilizado, era de las mejores que se habían redactado hasta el momento.

     Pero han pasado los años y la sociedad y las circunstancias ya no son las mismas, aquella Transición, que ni fue tan modélica como se ha venido diciendo, ni tan desastrosa como se la ve ahora, ya es Historia en el examen de Selectividad y la Constitución también acusa los años pasados por ella. Bueno, pues muy bien. Vosotros, los jóvenes, haced otra que se adapte a los tiempos presentes, pero sabiendo siempre que tenéis entre las manos algo con fecha de caducidad, que pasará el tiempo y otra generación dirá que ya no le sirve, que os habéis equivocado, que todo lo hicisteis mal.

     Me pregunto, entonces, como se las arreglan los países que tienen una Constitución desde hace siglos y les sigue funcionando con ligeros retoques.


10 comentarios:

  1. No sé por qué te llama la atención que los jóvenes critiquen lo que los mayores hicieron en su día porque se suelen creer en poder de la verdad y suelen creer también que son más inteligentes y mejor preparados que los de la generación anterior. Pero no son tan inteligentes cuando pierden de vista el que no se puede juzgar un hecho o una toma de decisiones sin tener en cuenta la situación en la que esa toma de decisiones se produjo, no es lo mismo la situación del país en el 78 que en 2017 y por lo tanto la resolución de cualquier problema no puede ser la misma. En lugar de tanto alborotar y criticar mejor presentaban un proyecto con lo que consideran la mejor solución para todos los problemas que tiene el país y que por lo que se ve ellos tienen tan clara.
    Dices Me pregunto, entonces, como se las arreglan los países que tienen una Constitución desde hace siglos y les sigue funcionando con ligeros retoques y yo te respondo porque quizás en esos países no tienen como deporte criticar y criticar, sino que estudian con calma el problema y actúan respetando lo que sigue siendo bueno y cambiando lo que ya no lo es, pero sin estridencias y sin querer tirarlo todo patas arriba.

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    1. Leyendo lo que dices, me he puesto a recordar qué pensábamos nosotros, los que entonces teníamos la edad que ahora tienen los que piden borrón y cuenta nueva, y creo que éramos más comprensivos con la generación anterior, pues sabíamos que la guerra y la posguerra fueron muy difíciles y bastante llevaban soportado como para pedirles que fueran capaces de hacer el cambio a la muerte del dictador. Demasiado fue que las Cortes se hicieran el hara-kiri en aquella sesión memorable…

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  2. Yo no hice la transición. En aquella época 52 compañeros y yo estábamos arreglando, si arreglando, restaurando, mejorando... las comunicaciones de la CANTV (era la principal y única, por aquel entonces empresa de telecomunicaciones de Venezuela), así que las noticias que nos llegaban a través de nuestras familias y compañeros en España eran muy cortas, muy extractadas... Estábamos más pendientes de las mejoras en la comunicaciones de un país que no era el nuestro, pero teníamos que cumplir, al final de nuestra estancia de seis meses, el presidente de la compañía no dio la enhorabuena por haber conseguido mejorar las comunicaciones de un país entonces hermano (hoy en día si me propusieran ir allí, seguro que no me apuntaba voluntario).
    Tengo muy mala memoria, pero hay un detalle que me ha hecho recordar ese periodo, es este.

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    1. La Transición duró tres años… como mínimo y hay quien dice ahora que todavía estamos en ella. Así que, a pesar de tu aventura venezolana, te dio tiempo de “disfrutarla”.

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  3. Criticar a la juventud por parte de la generación que la precede entra dentro de las tradiciones, se crea o no en la posible reforma de la Constitución actual. Por otra parte, que se realicen enmiendas y cambios en la normativa que rige un país no significa dinamitar el pasado sino adecuar las directrices a una realidad que se ha transformado. Ninguna ley es inamovible. Otra cosa es que se pretenda hacerle unos apaños que hagan bandera de la desigualdad: Para la ciudadanía X, Y y Z, café y para la restante, achicoria.

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    1. Y otra tradición es ignorar la generación que le precede por parte de la juventud, pero ambas cosas se pueden hacer de diversas formas y ahora se está haciendo de la peor, de la que destroza la convivencia. Y mucho me temo que las modificaciones que se puedan hacer estén marcadas por lo mismo en el sentido que tú apuntas.

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  4. !Con que fuiste tu, eh? Bromas aparte, debemos tener en cuenta que las constituciones, como cualquier corpus legal, necesitará ser modificado conforme a los cambios y evoluciones de la sociedad en la medida en que sea más cerrada y restrictiva... Es algo parecido a lo que dicen que pasa con el derecho romano y otros modelos más abiertos. Por eso creo que no debemos pensar mucho en comparaciones. La constitución emana, se supone, del pueblo y es a él a quién corresponderá modificarla o no, y para saberlo, o bien se pregunta a sus representantes o bien se pregunta al pueblo directamente...

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    1. Como he dicho antes, lo que me temo es que las modificaciones que ahora se puedan hacer estén forzadas por la situación y el remedio sea peor que la enfermedad.

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  5. No sé si estoy tan de acuerdo con el artículo. El Gobierno hace muchas cosas mal, pero no es quien ha roto la convivencia. No es Rajoy quien está tergiversando la historia. No es él quien educa en el odio. Creo que hay otros que tienen muchísima más culpa, pero eso es muy largo de explicar.

    La Constitución puede cambiarse, no es algo inamovible, el problema es que veo lo que dicen y hacen los que más interés tienen en cambiarla y me da miedo, mucho miedo. ¿La quieren cambiar para que mejore la vida de TODOS los españoles? No me parece. Tampoco se trata, en mi opinión de mayores y jóvenes. Me parece que las diferencias son más de ideas que de edades.

    Es curioso, pero conozco aquí en Suiza a varios catalanes y ninguno es independentista. Quizás sea porque se han educado fuera de Cataluña y no han estado sometidos al lavado de cerebro.

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    1. Mi experiencia es que las personas que han viajado mucho o que han vivido en otros países no son nacionalistas de ningún lugar, tienen una visión más abierta de por donde va el mundo, de la dirección que lleva la Historia.

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